Opinión

33 de mano

Fecha 09.05.2018

A modo de introducción, digamos que en la primera entrega de esta columna -12 de febrero pasado- centralizamos nuestro comentario en lo que llamamos la maldita grieta instalada en la Argentina, que muchos fanáticos se empeñan en sostener, tal vez esperanzados en sacar provecho del refrán popular que dice: “A río revuelto, ganancia de pescadores”. Y, se sabe, no son pocos los que están con la caña de pescar para quedarse con algún pescadito sin siquiera mojarse el traste. Y por estos lares abundan. Especialmente de esos que se empeñan en poner el guiño hacia la izquierda, pero les queda más cómodo doblar para la derecha a la hora de hacer valer sus intereses personales; los que son ligeros para catalogar de “facho” al que piensa distinto: ¡hay tantos! Decíamos hace tres meses: “La grieta es un menú en estado de descomposición capaz de hacer daño al cuerpo humano, porque profundiza la división y saca a relucir en su máximo potencial la intolerancia y la intransigencia.

 

Leer más…

Leer más: