Avatar de Usuario
Juan Lauro
Serratiano Master
Mensajes: 1451
Registrado: Jue Ene 11, 2007 9:03 pm
Ubicación: Monterrey

El concierto de mi vida

Mar Jul 15, 2014 10:29 pm

A don Alfredo Di Stéfano…

El concierto de mi vida

Juan Leiva | Martes, 15 de julio de 2014

Estamos en pleno verano y abundan los espectáculos musicales a lo largo y ancho de toda la geografía española, desde el más humilde pueblo que está celebrando su feria hasta el más moderno complejo turístico de moda. Unos en su modesta plaza y otros en espectaculares escenarios organizan conciertos de acuerdo con sus posibilidades, pero siempre con la intención de pasar una velada inolvidable en que sonarán canciones de otra época o éxitos actuales en una noche que será para el recuerdo.

Todos tenemos bien guardado en el “almario” nuestro concierto favorito, y por supuesto yo tengo el mío que tuvo lugar no hace tanto tiempo. A punto de rematar un verano que no había alcanzado la categoría de glorioso -los ha habido sin duda mejores- aquel año septiembre me trajo sensaciones parecidas a las que en época estudiantil siente un alumno al recuperar con nota algún inesperado batacazo escolar. Digo esto porque no pude “matricularme” -no pillé entrada- cuando en junio se celebró el mismo concierto en Málaga y hubo tal expectación que se agotaron enseguida, así que la “asignatura” quedó pendiente para septiembre y, menos mal, pude aprobarla en mi añorada Granada.

Continuando con el símil académico, puedo asegurar que el contenido de la misma resultó maravillosamente poético y la impartieron dos veteranos “pájaros”, curtidos ya en mil batallas, que recalaron hace ya algún tiempo en los corazones de toda una generación que durante muchos años estuvo sedienta de aires de libertad. Dos maestros que se habían doctorado en un momento en que estaban cambiando muchas cosas de una España que tímidamente ya nos dejaba conocer el alma de Machado, Miguel Hernández y otros poetas, imprescindibles sin duda, con quienes fue preciso aprender a emocionarse antes de descubrir otra poesía más de nuestro tiempo, quizás algo más canallesca, que Serrat y Sabina -los “pájaros” a los que me refería antes- nos cantaban ya por los años ochenta. Una poesía, por fortuna, con la que nos siguen deleitando hoy después de estar apostados durante mucho tiempo en un frente creo que nada bélico; o tal vez sí, pero desde luego haciendo su “guerra” con municiones que no se disparan ni con cañones ni con fusiles.

Pues bien, Granada, en una noche de ese embrujo que le piropean quienes con tanta jactancia escriben sobre ella y alardean de amarla como el propio Sabina, me permitió gracias a un concierto inolvidable de ambos -Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina- poder “probar” esa maravillosa asignatura que desde ahora mismo figura ya con la categoría de extracurricular y matrícula de honor en mi historial de experiencias vividas; y no dudo que también en el de todos los que tuvieron la fortuna de disfrutarla. En una escenografía con un colorido y unas proyecciones que se coordinaban de un modo perfecto sonó una música que, aparte los instrumentos de viento necesarios para “calentar” aún más las canciones de Sabina, daba asimismo a las de Serrat un toque tan distinguido y original como el de los acordes de una bandurria que acarició suavemente la maravillosa letra de “Lucía”, extasiándose ambos mientras la cantaban en medio de un ambiente de complicidad con todos los que allí, embobados, les hacíamos coro.

Si la noche no reunía ya suficientes motivos para crear un clímax que sólo se alcanza en raras ocasiones, una sorpresa más nos aguardaba. En una de sus parrafadas, adornadas con su envidiable sentido del humor y que intercalaban para darse un cumplido descanso, anunciaron que a ellos les gusta en sus conciertos dar una oportunidad a alguna de las jóvenes promesas locales. Así que para una ocasión tan especial, como no podía ser de otro modo, habían elegido a su común y “joven” amigo Miguel Ríos, quien tras un recibimiento apoteósico interpretó con ellos un par de canciones que entusiasmaron aún más a los presentes y fue la guinda a una noche mágica. Y a su vez una noche de cierta ansiedad pues, a medida que avanzaba el concierto, más temíamos su final en medio de una explosión de júbilo mezclada con placenteras sensaciones a las que uno ya no está, la verdad sea dicha, muy acostumbrado en estos tiempos que corren. Con “Fiesta”, como otras veces, llegó el punto final que se convirtió en punto y seguido. Contagiados ellos mismos de la euforia y la alegría que se había apoderado del Palacio de Deportes, lugar del concierto, demoraron su adiós con otras preciosas canciones tras petición clamorosa de quienes allí estábamos y no dábamos crédito a lo que estaba sucediendo. Ni Serrat ni Sabina tampoco.

Fue el concierto de mi vida. Por cierto, nunca pensé que eso de “matar dos pájaros de un tiro” pudiese encajar tan atinadamente en un evento musical de tanta categoría.


Juan Leiva León
"En esta vida lo importante no es lo que te ocurre sino cómo lo afrontas" JMS

Volver a “Libros, Prensa, Noticias”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 1 invitado