Avatar de Usuario
Pere Mas i Pascual
Serratiano master del universo nivel 2
Mensajes: 10875
Registrado: Vie Ene 19, 2007 7:33 pm
Ubicación: Sentmenat (Barcelona)
Contactar: Sitio web

La costa que inspiró el “Mediterráneo”.

Mié Feb 12, 2014 7:03 pm

EL BESTIARIO
La costa que inspiró el “Mediterráneo” de Joan Manuel Serrat sobrevivió al ‘subversivo’ desarrollo del turismo en plena España de Franco
Hits: 15
EL BESTIARIO

SANTIAGO J. SANTAMARÍA

“Junio es el mejor mes para vivir junto al mar. Las aguas están claras, los fondos son inmediatamente visibles. Parece como si, fatigada de la inconstancia primaveral, la naturaleza comenzara un periodo de reposo”. Sabía lo que decía el novelista Josep Pla refiriéndose a la Costa Brava -paraíso azul, según el pintor Marc Chagall, un gran degustador de Tossa de Mar-, apelativo turístico mencionado por primera vez en un artículo periodístico un 12 de septiembre de 1908 cuando, mirándose en la Costa Azul, los gerundenses encontraron por casualidad un eslogan genérico que atrajera forasteros. La densidad de este litoral es tal que no queda sino trocearlo.

El tramo entre Blanes y Begur, litoral de las comarcas de La Selva y Bajo Ampurdán, es donde se aquilata la sustancia costabravense. A saber: acantilados con grandes sinuosidades de puntas salientes y profundas escotaduras, ora coloreados, ora embellecidos con islotes. Más caletas donde los pinos descienden a beber del mar por resquicios imposibles. Las playas, la cultura, la gastronomía, el senderismo, el mundillo pesquero, garantizan unas vacaciones sin respiro.

“Mediterráneo” es el álbum más reconocido del cantautor Joan Manuel Serrat, quien nos visitará el próximo 11 de febrero para ofrecernos un recital en el Teatro de Cancún. Entre agosto y noviembre de 1971, el cantautor catalán escribió las canciones de su cuarto álbum en castellano, Mediterráneo, en lugares como Calella de Palafrugell (Girona), Fuenterrabía (Guipúzcoa) y Cala d’Or (Mallorca), “siempre junto al mar”, como explicaría después. El mar, como símbolo de libertad y, a la vez, como hogar, también aparece en la portada, tras un apuesto Serrat con trazas de rock star retratado por Colita, una de las principales fotógrafas de la ‘gauche divine’ barcelonesa con la que se codeaba el cantautor…

Era una época complicada en la vida de Serrat, que sólo un año antes había desafiado al régimen franquista encerrándose con un grupo de intelectuales en el monasterio de Montserrat, en protesta por la condena a muerte de varios etarras en el Proceso de Burgos. “Mediterráneo”, sin albergar canciones explícitamente políticas, supuso otro desafío al ‘statu quo’ por sus inequívocos aires de libertad, pero su enorme popularidad (un año en el top 10 de los más vendidos) hizo intocable a su intérprete.


Unos años atrás, en el convulso 1968, el del mayo francés, tendría que abandonar España y refugiarse en México al pretender cantar en Eurovisión, en catalán, la canción “La, la, la…”, finalmente interpretada por la cantante Massiel. Los ‘matones’ de la policía política de Franco pedían su cabeza públicamente…

Los principios de esta década de los setenta fueron los del ‘boom’ de la industria turística en España, clave en el desarrollo económico del país. España mantiene una cuota de mercado de casi el 8% del turismo mundial, que representa la décima parte de la riqueza que se genera en el mundo por este concepto. Durante los últimos años, el país ibérico ha ido ganando importancia, como destino turístico internacional, tanto por los ingresos generados, como por la entrada de visitantes, nada menos que 58 millones el pasado, a pesar de la crisis internacional, lográndose un aumento anual de un 2,7%. Esta evolución ha convertido al sector turístico en uno de los más dinámicos e innovadores de su tejido empresarial. La extraordinaria transformación realizada por el sector, en lo que a la apuesta por la calidad y la competitividad se refiere, hacen que España se erija hoy en el ranking mundial, como el segundo país del globo, y sitúan al turismo como la primera actividad en el plano nacional.

La trayectoria ha sido vertiginosa: en 1962, la actividad turística aportó un flujo neto de ingresos por valor de 466 millones de dólares, medio siglo después, el saldo neto superó los 25.500 millones de dólares.


“Spain is different”, inspirado en el “The USSR is different” aventado por la agencia soviética Intourist

La retórica propagandística orientada al turismo extranjero daba en el clavo cuando, a comienzos de la década de los cincuenta, sostenía que “al entrar en España tiene uno la sensación de haber cruzado el umbral de otro mundo”. En efecto, para cualquier observador medianamente atento nada había más extraño a los valores europeos de posguerra que los que imperaban en aquel país herido y secuestrado, y cuyas autoridades seguían empeñadas en magnificar el conjunto de excepciones que lo separaban, con bastante más eficacia que las muy patrulladas fronteras, del resto del continente. Aunque nadie sabe exactamente quién fue el primero en utilizar el eslogan “Spain is different”, probablemente inspirado -lo que son las cosas- en el de The USSR is different aventado por la agencia soviética Intourist en los años treinta, lo cierto es que la “excepcionalidad” española se convirtió en el primer incentivo del turismo franquista, mucho antes de que la rentable trilogía consumista de las “tres eses” (sun, sea, sex) confirmara a España como el destino low-cost favorito del enorme contingente de trabajadores europeos que podía disfrutar de vacaciones pagadas.

“La invasión pacífica” es un sugerente y muy bien documentado trabajo del historiador Sasha D. Pack

De cómo y por qué fue evolucionando la política turística a lo largo de la dictadura trata precisamente “La invasión pacífica”, un sugerente y muy bien documentado trabajo del historiador norteamericano Sasha D. Pack, centrado en la importancia que el turismo llegó a tener como motor de cambio y relativo factor de legitimación de un Régimen que -no conviene olvidarlo- estuvo sancionado por las Naciones Unidas hasta 1950. En su libro Pack argumenta no sólo la idea de que el turismo fue un elemento fundamental en el programa modernizador que permitió la supervivencia del franquismo, sino, recíprocamente, que la España que de él se benefició se convirtió en un símbolo esencial de la civilización del ocio de los europeos. Y lo hace desplegando una historia que transcurre sinuosa desde los recelos iniciales de quienes veían en la inevitable transmisión de las ideologías “extranjeras” una amenaza que podría socavar la pretendida austeridad moral de un país adormecido en la autarquía, hasta el triunfalismo oficial ante la caótica ‘ola de cemento’ que, propiciada desde la Administración, anegó el litoral español en los años setenta.

La peripecia de aquella ‘invasión pacífica’ -que se inició masivamente cuando los españoles todavía necesitaban salvoconducto para trasladarse de una a otra provincia, y que permitió que al país le llegara, vía divisas turísticas, una pequeña parte de la inyección económica que habían recibido los europeos favorecidos por el Plan Marshall-, refleja en sordina las tensiones políticas y de intereses entre las diferentes ‘familias’ del Régimen. La devaluación (un 29%) de la peseta en el Plan de Estabilización de 1959 y la decidida apuesta a favor de los intereses de la industria turística durante la ‘era Fraga’ (ministro del ramo entre 1962 y 1969) fueron elementos fundamentales en la plasmación concreta de políticas que contribuyeron a convertir a España en el más solicitado patio de recreo de los europeos.

Unos europeos, dicho sea para terminar, beneficiados por la coyuntura económica de los sesenta y que, tras la reconstrucción continental de posguerra, podían permitirse alquilar la mano de obra barata que les brindaba un tipo muy diferente de ‘turista’: la del emigrante español que se veía forzado a abandonar su país, pacíficamente invadido cada verano, para vender su fuerza de trabajo en las democracias durante todo el año…


Escultura de Ava Gardner recuerda el rodaje de “Pandora y el holandés errante”, sus pechos han tenido que restaurarse

La costa que inspiró el “Mediterráneo” de Serrat sobrevivió al ‘subversivo’ desarrollo del turismo en plena España de Franco… Cactus junto al mar. Pocos maridajes hay tan felices como el que forman jardines y costas montuosas. En la comarca de La Selva encontramos, en menos de cuatro kilómetros, un trío de referencia. El primero, Mar i Murtra (en Blanes, donde vivió el escritor chileno Roberto Bolaño), es santo y seña de los jardines botánicos. Conviene, como el resto, visitarlo con las primeras o últimas luces, cuando acaricia la brisa veraniega. Merecen la pena las araucarias australianas y el paseo por el acantilado de especies mediterráneas, que va desde el mirador de Humboldt (las calles y plazoletas llevan nombres de botánicos célebres) hasta el templete de Linneo y la escalera que las plantas convierten en suntuosa. En este rincón arrebatador se celebran conciertos nocturnos del 3 al 11 de julio y del 31 de julio al 8 de agosto.


Por su parte, Pinya de Rosa (Blanes) tiene 50 hectáreas de bosque y una envidiable colección de cactus, en especial opuntias. El descenso pasa por un seductor estanque antes de llegar a la orilla del mar. En los jardines de Santa Clotilde (Lloret de Mar), Rubió i Tudurí hizo hincapié en 1919, antes que en las flores, en el aspecto paisajístico, como si fuese la extensión de un palacio renacentista italiano. Su gran escalinata, flanqueada por sirenas, guarda gran coherencia formal con las estatuas neoclásicas y los parterres. En Palafrugell, los jardines del Cap Roig dominan el mar y un panorama frondoso, y rodean las terrazas cultivadas con especies que un matrimonio de exiliados rusos fue trayendo de sus viajes, a partir de 1927. Por su Festival de Cap Roig pasaron durante sus veranos, entre otros, James Taylor y Leonard Cohen.

Ava Gardner en Tossa. Lo que Peñíscola a la Comunitat Valenciana es Tossa de Mar a Cataluña. Una imponente muralla y tres torres con matacanes circulares confluyen en un conjunto extraordinariamente arrebujado en la topografía acantilada del cabo. Para captar su fisonomía nada como subir la escalinata del sendero litoral, sobre la caleta y torre de Es Codolar. Luego, de camino al faro, se cruza la muralla y se bordea la vieja iglesia y una escultura de Ava Gardner que recuerda el rodaje de Pandora y el holandés errante (1951). El común de los paseantes se fotografían con ella, por lo que hombros y pechos han tenido que restaurarse. Al anochecer, lo mejor es una copa en la terraza del faro.

Sin embargo, la fuerza visual de Tossa no es nada comparado con la melancolía que despertará al atardecer Les Voltes de Calella de Palafrugell. Se trata de un conjunto de casas de pescadores del siglo XIX que conservan los llaguts de madera delante de los soportales.

Tiene gracia la barraca que diseñó Salvador Dalí, pintor y escultor del surrealismo, con la puerta inclinada


Textiles y nudistas. Una de las calas más atractivas de Cataluña es la del Senyor Ramon (Santa Cristina d'Aro), al encontrarse en medio de la carretera de las 365 curvas. Se dice cala pero mide 800 metros, y en ellos conviven textiles y nudistas en un arenal dorado y limpio. Eso sí, el estacionamiento tiene parquímetro. Quienes ironizan sobre Lloret de Mar es que no conocen la platja de la Boadella, un oasis de naturaleza sin edificación a la vista, con discreto sector nudista y chiringuito. Aiguablava (Begur) tampoco puede faltar en la hoja de ruta del bañista. A los que vayan con niños, les interesará saber que la playa de Sant Pol (Sant Feliu de Guíxols) es la excepción en esta costa bravía en la que el bañista deja de hacer pie en cuanto se interna en el mar.

Son antiguos senderos utilizados por pescadores, vigías y vecinos que fueron enhebrándose por todo el litoral catalán con la indicación GR-92. Menudean las escaleras, los desniveles, con balcón o miradores, que conducen a bellezas sin par. La histórica -fue erigida en 1924- y exclusiva urbanización de S’Agaró está vedada a los automovilistas. Sin embargo, su sendero litoral (de 1941), declarado Bien Cultural de Interés Nacional, goza de una anchura poco común y aporta la vertiente monumental al universo de caminos de ronda. Arranca en la playa de San Pol y en él destacan la logia de la casa Senya Blanca, obra del arquitecto novecentista Francesc Folguera, y la plaza del Mirador, dotada con templete. Cargar con la parafernalia playera tiene como recompensa, en apenas 40 minutos, una playa prodigiosa: Sa Conca.

Más al norte, el escenario plenamente natural de la playa de Es Castell (Palamós) se salvó merced a la pulsión ecologista. Tiene gracia la barraca que diseñó Salvador Dalí, el pintor y escultor surrealista, con la puerta inclinada. Del yacimiento ibérico y del mirador de la Foradada se llega en tres cuartos de hora, entre pinares, a la cala Estreta. Ésta no fue sólo refugio de pescadores y contrabandistas a la altura de las islas Hormigas, sino edén arenoso para el chapoteo en aguas traslúcidas.

Josep Pla escribió una “Guía de la Cosa Brava”, que pese a la dura urbanización, mantiene la frescura de los epítetos

El describidor del mar. Existe un universo Pla, con un paisaje planiano y una mitología propia. Ningún escritor ha contribuido tanto a despertar el entusiasmo por litoral alguno como el ampurdanés Josep Pla. Un viaje a su Costa Brava pasaría por llevar en la maleta “Cinco historias del mar” o “Cosas del mar y de la Costa Brava”, aunque el gran banquete descriptivo es la “Guía de la Costa Brava” que escribió en 1955 y que, pese a la dura urbanización, mantiene la frescura de los epítetos. La edición en castellano se puede adquirir en las webs de librerías de segunda mano, aunque está previsto que se reedite...

Las poéticas descripciones nos conducen enseguida a la bahía de Fornells (Begur), al cabo de San Sebastián (Palafrugell), sede del faro de mayor alcance de la costa mediterránea española. Pero el santuario más coqueto de Pla es Aigua Xelida. Esta caleta mancillada por algunos chalés hay que buscarla según se sale de Tamariu en dirección a Begur. Al llegar al tramo dividido por árboles, hay que llegar al final y girar a mano izquierda. El aroma de la pinaza, la angosta hechura... todo está preparado para desactivar los sentidos. La Fundación Josep Pla ha diseñado una ruta literaria que recorre los hitos planianos más significativos acompañadas de una carpeta disponible en su web.





El ‘suquet de peix’ es el rey de los guisos de pescado, contiene sofrito de cebolla, tomate y fumet o caldo de productos del mar

A bordo del ‘Rafael’. Desde el mar, la costa ofrece recompensas tangibles a la observación. Para ello, lo mejor es embarcarse en el ‘Rafael’, barco de vela latina casi centenario con base en Palamós. Las “rutas culturales marinas” zarpan a diario. Por la mañana se navega a vela hasta las islas Hormigas, baño incluido en Es Castell. La travesía vespertina es igual, pero a motor. Muy sugerente es La Mar de Nit: jueves y sábados se zarpa al final de la tarde y, después del ocaso, Joan Santolaria explica a bordo la navegación con las estrellas, entre cantos de habaneras y copas de cava. Prestan servicio también líneas turísticas de cabotaje. La costa entre Blanes y Tossa de Mar la cubre Dofi Jet Boats.

Gambas y ‘suquet’. El alto nivel culinario es otra de las marcas de la casa en Girona. La gamba de Palamós se ha convertido en referencia y sus altos precios se amortiguan con el recomendabilísimo Menú de la Gamba, de 37 euros, que aplican hasta el 18 de julio, 14 restaurantes de la bahía de Calonge y Palamós. En un pack se incluye además el Museu de la Pesca y una excursión en el ‘Rafael’.

El ‘suquet de peix’ es el rey de los guisos de pescado. Contiene sofrito de cebolla, tomate y fumet o caldo de pescado, y al final suele acompañarse con una picada de pan frito, almendras, ajo y perejil. En Blanes lo exaltan hasta el 12 de julio. En cambio, el cim i tomba, suculento guiso de pescado con ajo, caldo de pescado y alioli licuado en la salsa, es original de Tossa de Mar.

“La Vienesa” cumple ocho décadas vendiendo pasteles en Sant Feliu de Guíxols. La excusa perfecta para hartarse con sus buñuelos ampurdaneses tricornes, así como con sus bombones en forma de corchos de botella, llamados trefins.

Las habaneras, ese ritmo cadencioso y marinero de añoranza entre los que iban y venían a Cuba

Habaneras y demás. Llega el verano y la costa gerundense es un clamor de habaneras, ese ritmo cadencioso y marinero de añoranza entre los que iban y venían a Cuba. La cantada de más tronío se celebra el día 4 de julio en Calella de Palafrugell, sobre un escenario encaramado entre las rocas y el mar. Quien no disponga de entrada siempre puede contar con las pantallas gigantes instaladas en las playas de Llafranc, Canadell y Port Pelegrí.


Ver bailar sardanas es muy habitual en todo el litoral los domingos después de la cena y el día 1 de julio diversos castillos de fuegos artificiales iluminarán Tossa de Mar, como preludio del gran acontecimiento pirotécnico del año: el Concurso Internacional de Fuegos de Artificio de Blanes (22-27 de julio)…

Joan Manuel Serrat es un poeta. No sólo escribe, sino que compone música para sus letras, como los antiguos aedos grecorromanos o los trovadores medievales, con los que está emparentado directamente al compartir con ellos el primigenio sentido de la poesía, cuando la lírica no se concebía sin música, sino como la perfecta simbiosis entre ésta y la palabra. Los genios siempre se reconocen entre ellos y Serrat ha ‘musicado’ y cantado composiciones de gente como Antonio Machado, Miguel Hernández, Rafael Alberti, León Felipe, Luis Cernuda, Joan Salvat-Papasseit, Josep Carner, Pere Quart, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Luis García Montero...

“Soy cantor, soy embustero,/me gusta el juego y el vino,/tengo alma de marinero./Qué le voy a hacer, si yo nací en el Mediterráneo”

Muchas veces solemos caer en minusvalorar a los artistas populares, aquellos reconocidos de manera casi unánime por el vulgo, mientras que lo verdaderamente extraordinario se mueve por rincones oscuros, lejos de la luz de los focos. Una gran mentira creada por los elitistas y secundada por los snobs. En los países de la envidia, no es nada nuevo… Recordemos como Góngora siempre anheló tener el reconocimiento popular del que disfrutaba Lope de Vega mientras éste ansiaba el prestigio académico de aquél.


“Quizás porque mi niñez/sigue jugando en tu playa/y escondido tras las cañas/duerme mi primer amor,/llevo tu luz y tu olor/por dondequiera que vaya,/y amontonado en tu arena/guardo amor, juegos y penas./Yo, que en la piel tengo el sabor/amargo del llanto eterno/que han vertido en ti cien pueblos/de Algeciras a Estambul/para que pintes de azul/sus largas noches de invierno./A fuerza de desventuras,/tu alma es profunda y oscura./A tus atardeceres rojos/se acostumbraron mis ojos/como el recodo al camino./Soy cantor, soy embustero,/me gusta el juego y el vino,/tengo alma de marinero./Qué le voy a hacer, si yo nací en el Mediterráneo./Y te acercas, y te vas/después de besar mi aldea./Jugando con la marea/te vas, pensando en volver./Eres como una mujer/perfumadita de brea/que se añora y que se quiere/que se conoce y se teme./Ay, si un día para mi mal/viene a buscarme la parca./Empujad al mar mi barca/con un levante otoñal/y dejad que el temporal/desguace sus alas blancas./Y a mí enterradme sin duelo/entre la playa y el cielo.../En la ladera de un monte,/más alto que el horizonte./Quiero tener buena vista./Mi cuerpo será camino,/le daré verde a los pinos/y amarillo a la genista./Cerca del mar./Porque yo nací en el Mediterráneo”.

Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, dos ‘golfos’ catalán y andaluz, seguían cantando por los escenarios de todo el mundo al “Mediterráneo”, con el permiso de “La Orquesta del Titanic’ hasta no hace muchas semanas. Joaquín está cansado, pensando en un retiro más que merecido. Joan Manuel sigue con su ‘marcha’,a pesar de sus 70 años recién cumplidos. Es nuestro ‘Mick Jagger’, más poético y mediterráneo. Nos lo demostrará el 11 de febrero.

La costa que inspiró el “Mediterráneo” de Joan Manuel Serrat sobrevivió al ‘subversivo’ desarrollo del turismo en plena España de Franco.

@Santi Gurtubay

www.educaciónyculturacancun.com

www.revistavortice.com

Volver a “Libros, Prensa, Noticias”

¿Quién está conectado?

Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 5 invitados