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Llanto y coplas

Publicado: Dom Abr 01, 2012 10:29 am
por Pere Mas i Pascual
Llanto y coplas

POR MARIO GONZÁLEZ*
Sábado, 31 de Marzo de 2012
"Al fin una pulmonía mató a don Guido y están las campanas todo el día doblando por él, din-dan… murió don Guido, un señor de mozo muy jaranero, muy galán y algo torero, de viejo gran rezador…".

Estos versos de Antonio Machado, interpretados por el incomparable Joan Manuel Serrat, retratan las virtudes y miserias de un aristócrata de Sevilla muy mundano y pagano que para la Semana Santa se convertía --por lo menos eso mostraba-- en un hombre muy devoto, tanto que se hizo hermano de una santa cofradía y el Jueves Santo incluso salía en la procesión llevando un cirio en la mano. "¡Aquel trueno, vestido de nazareno!", exclamaba el poeta con asombro.

Machado parece exponer así a los cristianos que sólo muestran su fe, con manifestaciones externas, para la Semana Mayor, pero que en el resto del año ni se acuerdan de sus principios religiosos, menos de amar al prójimo.

Para muchos, esta no será una Semana Santa, sino una "semana zángana", porque privarán más placeres y juerga que la reflexión y el recogimiento. Pocos quieren cambiar...

Y es justo ir de paseo, divagarse un poco y descansar, pero todo con medida y en familia, acompañando y meditando luego las manifestaciones de fe, tanto en las liturgias católicas como en los cultos evangélicos, como lo hicieron nuestros padres y abuelos, que inculcaron en nosotros los principios y valores que nos han llevado a ser lo que somos.

Pero lo principal siempre será el que ese legado se haga realidad cada día, en la medida que irradiemos paz, bondad, comprensión y tolerancia; que desterremos la ira y los impulsos que han llevado a vecinos, vigilantes y jóvenes inconscientes a protagonizar actos de matonería y asesinar a sangre fría a otros salvadoreños.

De igual manera, los que tienen cargos de responsabilidad con el país y en general los ciudadanos debemos ser coherentes con lo que hablamos y predicar con el ejemplo, en momentos en que la hipocresía es la constante en todos los ambientes.

Es tiempo de pensar en la segunda Pasión de Cristo en sus hermanos, los hombres y mujeres de esta generación, Cristos agobiados por la muerte y la inseguridad, el miedo, la falta de trabajo y oportunidades; en los niños y jóvenes a los que les truncan los sueños o la vida misma; es tiempo de pensar en este país cuyos poblados y calles seguramente recorre el Redentor cada día y ve con pesar cómo se riega la sangre de tantos.

Mientras, con Machado digámosle a don Guido: "Buen don Guido, ya eres ido y para siempre jamás... Alguien dirá: ¿Qué dejaste? Yo pregunto: ¿Qué llevaste al mundo donde hoy estás?

"Buen don Guido y equipaje, ¡buen viaje!... El acá y el allá, caballero, se ve en tu rostro marchito, lo infinito: cero, cero".

*Editor Subjefe de El Diario de Hoy.